El mejor maridaje de vinos para tu restaurante

El maridaje de vinos

Tener el menú perfecto no es una cosa sencilla que se haga de un día para otro, es algo que conlleva su tiempo y de vital importancia en la vida de un restaurante, nunca debe de quedarse obsoleto y tiene que estar siempre en constante cambio. Pero no sirve solo con elegir los platos, para que nuestro menú esté en el siguiente nivel tenemos que hacer un maridaje de vinos, de esta forma conseguiremos cautivar, sin ninguna duda, el paladar de los consumidores.

Podemos fijarnos en muchos aspectos de nuestro restaurante para que sea el mejor, podemos querer mejorar el interior invirtiendo en decoración o pensar la opción de tener música en directo. Obviamente, todos estos elementos mejoran la calidad de un local, pero no podemos olvidar que por lo que vienen los clientes realmente es por la comida, por lo que cuanto mayor tiempo y dinero invirtamos en ella mejor. Este último aspecto es el que debemos de tener en cuenta, por ello, para que sea lo mejor posible nos centraremos en el maridaje de vinos.

¿Qué es el maridaje?

Una vez que tengamos en cuenta su importancia debemos de saber con claridad qué significa el maridaje del vino. Es muy sencillo, es el arte de casar los alimentos con el vino, de una forma que se complemente y el vino realce el sabor del plato. 

Cada vez es más conocido este arte, es por eso que los chefs y camareros estudian qué sabores combinan mejor entre sí. La elección y posterior fusión de cada uno de los elementos no es una tarea fácil, implica una serie de pautas que hay que conocer para hacer un buen maridaje.

Consejos sobre maridaje

El maridaje de vinos seguramente sea un tema polémico en el mundo de la enología y aunque haya normas en cuanto a cómo combinar la comida y el vino, también depende mucho de los gustos de cada uno. Aún así, a continuación vamos a dar unos consejos para crear la fusión perfecta entre ambos elementos:

  • – Unir vinos y comidas por asociación, es decir, teniendo en cuenta texturas, sabores… Poniendo un caso real para poder entenderlo, si comemos un postre lo mejor es beber un vino dulce, ya que de esta manera potenciamos las propiedades de ambos elementos. 

  • – Enlazar vinos y comidas por contraste, al contrario que el punto anterior. Combinar los contrastes de las características de comidas y vinos.

  • – El orden en el que servir los vinos es muy importante, por cuerpo y peso, en primer lugar aquellos vinos que sean más ligeros y después aquellos con más cuerpo. 

  • – Los vinos blancos y jóvenes son lo que mejor combinan para los entrantes. 

  • – El vino también se acopla bien con alimentos de origen vegetal, es aconsejable para las verduras el uso de vinos tintos jóvenes.

  • – En el caso del pescado, es importante la clasificación entre blancos y azules. El vino que mejor casa con el pescado blanco es el vino blanco seco, y para los pescados azules es aconsejable vinos tintos jóvenes.

  • – Para las carnes blancas los vinos que mejor compaginan son los blancos secos, y para las carnes rojas el vino tinto. 

Estas son algunas sugerencias que te pueden ayudar a la hora de escoger qué tipo de vino beber en función de los alimentos que vayas a comer.

El maridaje es equilibrio, siempre hay que intentar combinar el vino y el plato de comida, que exista una armonía entre los dos, para que así, disfrutemos de ambos elementos gracias, a una buena combinación de ambos.

El arte del maridaje de vinos no es una tarea sencilla, pero siguiendo estos consejos vamos a poder disfrutar de una placentera comida, acompañada siempre del vino adecuado. 

Este equilibrio, va a permitir que ningún alimento pierda protagonismo, al revés, la fusión de comidas y vinos ayudará a realzar los sabores de los alimentos.  

Gracias a la fusión de la comida y el vino podrás resaltar de una forma exponencial el sabor de los dos productos. Sácale el mayor partido a las comidas y permite que tu paladar disfrute.